Trinity estaba hasta la médula de escuchar a este tío hablar sin parar como si tuviese la respuesta a todo así que decidió enseñarle quien manda. Primero lo amordaza para cerrarle la boca y ahí comienza el verdadero castigo. Le araña la espalda y le da unas brutales nalgadas, y para el broche final, le mete varios juguetes sexuales por el culo.